Las TIC otorgan múltiples oportunidades y beneficios; por ejemplo favorecen las relaciones sociales, el aprendizaje cooperativo, desarrollo de nuevas habilidades, nuevas formas de construcción del conocimiento, y el desarrollo de las capacidades de creatividad, comunicación y razonamiento.
Pueden producir aislamiento o agudizar fenómenos como la soledad y la depresión, adicción, aislamiento, contenidos perversos y violencia, pérdida de la privacidad, fomento del consumo y adicción.
Uno de los principales motivos de preocupación, tanto para los educadores como para la familia, respecto a las relaciones que mantienen las y los adolescentes con las TIC, es la posibilidad de que aparezcan comportamientos adictivos que pueden trastornar el desarrollo personal y social en las y los adolescentes. Los medios de comunicación son los primeros en enfatizar estos casos que, aunque existen, no se pueden generalizar.
Por lo cual, es recomendable hablar de un uso inadecuado e inmoderado de las TIC más que de una adicción generalizada.
